La importancia de la "última milla" para llegar al tren

En transporte se habla mucho de la "última milla". Es, simplemente, el recorrido que hacemos desde nuestra casa hasta la estación, o desde la estación hasta nuestro trabajo. Aunque parece un trayecto corto y poco importante, puede ser decisivo para que una persona elija usar el tren o prefiera seguir usando el carro.

En los municipios y la capital por donde pasará el corredor —Facatativá, Madrid, Mosquera, Funza y Bogotá— se están buscando soluciones para facilitar ese recorrido. Hay tres medidas principales:

  • Ciclorrutas: caminos seguros y señalizados que permitan llegar en bicicleta directamente hasta las estaciones.
  • Parqueaderos para bicicletas: espacios cubiertos y vigilados para dejar la bicicleta con seguridad.
  • Buses alimentadores: rutas cortas de bus que conecten los barrios con las estaciones, con recorridos frecuentes para no tener que esperar demasiado.

En Funza, la Gobernación de Cundinamarca ya inició la construcción de una ciclorruta real: un corredor de 6,4 km entre Casa Blanca (Funza) y Siberia (Cota), por donde hoy se mueven más de 9.000 biciusuarios al día. Tendrá 6 metros de ancho, iluminación solar, andenes peatonales, manejo de aguas lluvias y un puente sobre el humedal Gualí (fuente: gobernador Jorge Emilio Rey, vía Instagram). No es una ciclorruta pensada específicamente para llegar a una estación del RegioTram —conecta dos municipios, no un barrio con una estación—, pero muestra que la región ya está invirtiendo en este tipo de infraestructura.

Lo que sí sabemos por experiencia de otros proyectos de transporte masivo es que lo que más cambia la seguridad de un ciclista no es solo tener una ciclorruta, sino la forma de cruzar las calles: semáforos y pasos protegidos en vez de tener que exponerse al tráfico en las intersecciones.

¿Por qué importa la última milla en un proyecto como el RegioTram de Occidente?

El RegioTram de Occidente tiene 17 estaciones repartidas entre Bogotá, Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza. Ninguna estación sirve solo a quien vive justo al lado: sirve a un radio de varias cuadras o varios kilómetros a la redonda, y ese radio solo funciona si hay una forma segura de cruzarlo a pie, en bici o en bus alimentador.

¿Qué papel juegan las conexiones con TransMilenio y el Metro de Bogotá?

Dos estaciones del RegioTram ya tienen definida su conexión con otro sistema: Fontibón, con TransMilenio, y Calle 26 —el punto final del recorrido en el centro de Bogotá— con la Línea 1 del Metro de Bogotá (puedes consultar este mapa de la guía no oficial del Metro). Esas dos estaciones van a concentrar buena parte de los trasbordos, así que su diseño de acceso importa tanto como el trazado del tren mismo.

¿Qué hace segura una ciclorruta que lleva hasta una estación de tren?

Esto no es información específica del RegioTram de Occidente —todavía no hay un plan de ciclorrutas alimentadoras publicado oficialmente por la EFR—, sino criterios generales de seguridad vial que aplican a cualquier sistema de transporte masivo:

  1. Separación física del carril de buses y carros.
  2. Cruces semaforizados en las intersecciones, no solo pintura en el piso.
  3. Buena iluminación en todo el trayecto.
  4. Parqueaderos de bicicletas cubiertos y vigilados justo en la entrada de la estación.

Donde falta cualquiera de estos cuatro elementos, la ciclorruta existe en el papel pero la gente no la usa.

¿Cuánta gente podría depender de un buen acceso a pie o en bici?

Cada tren del RegioTram de Occidente tendrá capacidad para 495 pasajeros, hasta 1.000 si se acoplan dos unidades, con una frecuencia de 6 minutos en hora pico (Infobae, agosto de 2025). Eso significa que, en una sola hora pico, miles de personas van a entrar y salir de cada estación. El diseño de esos primeros y últimos metros —dónde cruza el peatón, dónde frena el bus alimentador, dónde se deja la bici— es, en la práctica, un problema de seguridad vial a escala, no un detalle de paisajismo.

Cuando la EFR publique el plan oficial de accesos y ciclorrutas alimentadoras, lo actualizamos aquí con la fuente correspondiente.