Menos humo, más aire
El tren funciona con electricidad tomada de una catenaria, no con diésel. Cada composición sustituye a treinta buses en hora pico. Se calcula que evita más de 130.000 toneladas de CO₂ al año, el equivalente a sacar de circulación unos 30.000 carros. Y en los andenes no se respira humo.